viernes, 14 de septiembre de 2012

LA NECESIDAD DE AMAR

"LA NECESIDAD DE AMAR"



“Esta es mi percepción, Si eres infeliz, encontrarás a alguien que es infeliz. La gente infeliz se siente atraída por la gente infeliz. Y está bien, es natural. Está bien que la gente infeliz no se sienta atraída por la gente feliz; de lo contrario, destruiría su felicidad. Está perfectamente bien. Sólo la gente feliz se siente atraída por la gente feliz. Sólo una persona amorosa – alguien que ya es amoroso – es capaz de encontrar la pareja adecuada. Los iguales se atraen. Las personas inteligentes se sienten atraídas entre sí; las personas estúpidas se atraen mutuamente.

Te conectas con personas de tu mismo nivel. Así que lo primero que hay que recordar es: una relación que se ha originado en la infelicidad se volverá amarga. Primero sé feliz, alegre, celebra y sólo entonces encontrarás otra alma que esté celebrando y habrá un encuentro de dos almas bailando juntas y una danza maravillosa surgirá de ahí. No pidas una relación debido a tu soledad, no. De ser así, te estarás moviendo en la dirección equivocada. Entonces estarás utilizando a la otra persona y estarás siendo utilizado por ella. ¡Y a nadie le gusta ser utilizado! Cada individuo es un fin en sí mismo. El utilizar a alguien es inmoral.

Primero aprende a estar solo. La meditación es una forma de estar solo. Si eres capaz de ser feliz cuando estás solo, habrás encontrado el secreto de la felicidad. Entonces serás capaz de ser feliz en pareja. Si eres feliz, entonces tendrás algo que dar, que compartir. Porque cuando das, también recibes; no al contrario. Entonces surge la necesidad de amar a alguien. Normalmente tienes la necesidad de ser amado por alguien. Es una necesidad equivocada también. Es una necesidad infantil; denota tu inmadurez. Es la actitud de un niño. Nace un niño.

Naturalmente, el niño no puede amar a su madre; no sabe qué es el amor y no sabe quién es su madre ni quién es su padre. Está absolutamente indefenso. Su ser no está todavía integrado; no está formado, no es uno todavía. Es sólo un potencial. La madre tiene que amarlo, el padre tiene que amarlo, toda la familia ha de volcar su amor en él. Ahora él aprende algo: que todos deben amarlo. Él nunca aprende que debe amar. Ahora el niño crecerá, y si permanece estancado en esta actitud de que todos deben amarle, sufrirá por el resto de su vida. Su cuerpo habrá crecido, pero su mente permanecerá inmadura. Una persona madura es aquella que descubre su otra necesidad: la necesidad de amar a alguien. La necesidad de ser amado es infantil, inmadura. La necesidad de amar es madura. Y cuando estás listo para amar a alguien, sólo entonces, puede surgir una relación bella. ¿Es posible que dos personas en una relación amorosa se dañen mutuamente?» Si, de hecho, es lo que está ocurriendo en todo el planeta. El «ser bueno» es muy difícil.

OSHO

viernes, 7 de septiembre de 2012

¿Como llevar una vida plena?


VIVIR EN PLENITUD.




Esa es la verdadera clave de la felicidad. No importa cuánto éxito alcances ni cuanto bienestar tengas si disfrutas de una vida plena. ¿Y que es una vida plena? Cada uno tendrá que encontrar su propia respuesta tomando las riendas de su propia vida y dándole sentido a la misma. Pasar de victima a responsable, significa autoafirmarse y crecer como persona.

Vivir en libertad supone tomar el control de nuestra vida, abandonar el victimismo y no dejarse llevar por el libre albedrío. Tenemos mucho más poder del que nos podemos imaginar. Conformamos nuestro propio destino eligiendo libremente entre las diferentes opciones que se nos presentan.

Si buscas dentro de ti, veras que estas opciones se multiplican y te abren un mundo infinito de posibilidades. Vivir en plenitud implica un camino de aprendizaje y superación. Disfrutar del camino hacia tus metas y emplearte a fondo en post de tus objetivos, dando lo mejor de ti mismo, sin reservas, te ayudará a despojarte de tus miedos y frustraciones ante el fracaso.

Vivir una vida plena es creer tus propias capacidades. Es cultivar tu autoestima, ganar día a día en confianza y apostar por el crecimiento personal despojándote de toda resignación.

Vivir una vida plena implica llegar a conocerte mejor y tomar conciencia de tus emociones, tu mundo de creencias y valores, tu corporalidad. Escucharte a ti mismo, sentir plenamente tu cuerpo y mente te ayudará a buscar el equilibrio y la paz interior.

Vivir una vida plena es abrirse al mundo y estar en armonía con él. Evitar verlo como una amenaza y no encerrarse en ti mismo te abrirá las puertas hacia un nuevo mundo de posibilidades en la que uno transciende de sus propias limitaciones.

Vivir en plenitud, es un estado que va más allá de tener alegría o gozar de los placeres superficiales de la vida. Vivir en plenitud es ser una persona íntegra que vive en armonía y disfruta de la paz interior alineando tu mundo de valores con tu mundo emocional y tu comportamiento. Sólo actuando de acuerdo con tus sentimientos, sin traicionarlos y conforme a sus principios encontraras tu verdadero valor y autenticidad. La sinceridad y la autenticidad son las claves de una vida plena que nos conducirá hacia el verdadero bienestar espiritual.

Vivir una vida plena es tener conciencia plena de tus emociones. Aprender a reconocerlas, controlar tus impulsos y gestionar tus sentimientos

Vivir una vida plena es liberarse de las ataduras del pasado y enfrentarse con optimismo y alegría al futuro. Es tener una visión positiva y renovada de la vida en la que lo que está por suceder depende de nosotros mismos. No importa cuán imperfectos seamos, los fracasos que hayamos tenido o las insatisfacciones que te haya dado la vida hasta el momento. Todo ha quedado atrás. Con nuestros pensamientos, emociones y actos vamos labrando nuestro devenir y perfeccionarnos como personas.

Vivir en plenitud es disfrutar intensamente del presente dando en todo momento lo mejor de ti. Actuando y tomando decisiones sobre tu vida aquí y ahora. No aplaces tus sueños ni te dejes lastrar por el ayer.

Vivir una vida plena es compartir y amar. Mostrarte vulnerable y abrirte a tus semejantes te ayudará crecer como persona. Se generoso, deja espacios para dar y recibir. Entrégate a los demás y verás como tu vida se enriquece.

Vivir una vida plena es aceptarse y aceptar a los demás. Reconocerte como ser humano, con sus virtudes y defectos darte permiso para ser tú mismo. Reconocer a los otros su singularidad y derechos va más allá de la tolerancia. Mira a tus semejantes con los ojos de la comprensión y la humildad.

Vivir una vida plena es dejar atrás los odios e iras. Vivir en plenitud es abrirse al perdón y olvidar los rencores y resentimientos. Encuentra tu serenidad y reconcíliate contigo y con los demás.

Vivir una vida plena es aceptar el dolor y renunciar al sufrimiento. Es convertir los sacrificios por el esfuerzo voluntario, es aprender a no darte por vencido, aunque todo parezca volverse en contra. Haz que tu interior prevalezca sobre las circunstancias que te rodean. Tu eres el creador de tu propio Universo.

Vivir en plenitud es vivir sencillamente y librarse de la pesada carga de todo aquello que es accesorio y superfluo.

Vivir una vida plena es ser diligente y laborioso. Hacer del trabajo una virtud y combatir la pereza.

Vivir en plenitud es mostrar al mundo tu sonrisa. Vivir alegremente y contagiar tu alegría y vitalidad a los que te rodean.